Décimo paso para recuperarte de una adicción – Por Ramiro Calderón

Después de haber dado los primero nueve pasos, hemos
alcanzado un bienestar que nunca antes habíamos experimentado.

Ahora hemos llegado al momento de continuar con más calma
nuestro proceso. Hemos obtenido grandes ganancias. No, perfección. Este no es
un camino para alcanzar la perfección. De hecho, el perfeccionismo es uno de
los defectos de carácter que más dolor nos han traído.

Lo que buscamos a través de este camino es tener una vida
útil y feliz. No más. Es al mismo tiempo algo muy sencillo y uno de los tesoros
más buscados por los hombres desde tiempos inmemoriales.

El décimo paso de Alcohólicos Anónimos dice: “Continuamos haciendo nuestro inventario
personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente
“.

Al contrario de lo que muchos que no han hecho los pasos
anteriores puedan pensar, este no es el paso de alcanzar la perfección, ni es el
paso de darnos garrote. Este es el paso en el que seguimos mejorando pero con
una mayor serenidad y aceptación en nuestras vidas.

Este es el paso de seguir sanando y fortaleciendo la
autoestima que hemos conseguido con los pasos anteriores.

A veces nos salimos de casillas en una discusión. Este paso
nos lleva a decir “Lo siento” y continuar con la relación.

A veces pasamos días desconectados de nosotros mismos y
nuestros sentimientos, viendo televisión, controlando compulsivamente a otros o
conectados al chat con nuestro Smartphone. Este paso nos lleva a reconocer ese
sentimiento del que estamos tratando de huir.

A veces creemos que no debemos sentir nada desagradable por
el hecho de estar en recuperación. Nos sentimos mal por tener ira hacia alguien,
por tener miedo antes de alguna situación o por experimentar cualquier
sentimiento “negativo”. Este paso nos lleva a darnos cuenta de que los
sentimientos son campanazos de alerta que nos llevan a darnos cuenta de
aspectos que no están funcionando en algunas relaciones, y nos permiten
corregir nuestra parte. Aprendemos a confiar en el proceso y a ver las señales
como regalos de la vida para descubrir nuestras fortalezas y debilidades,
nuestras oportunidades y amenazas.

Muchos de nosotros hemos sido demasiado estrictos, demasiado
exigentes con los demás. A veces nos demoramos mucho tiempo en perdonar una
falta de los demás.

No nos damos cuenta, pero somos así con nosotros mismos. No
nos perdonamos y nos autoinfligimos castigos por haber cometido faltas. En este
paso aprendemos a perdonar… a los demás y a nosotros mismos. Aprendemos que
nadie es perfecto. Que nosotros no somos perfectos y que nadie espera que
seamos perfectos. En el reconocimiento de nuestra debilidad está nuestra
fortaleza. Allí está nuestra seguridad. Ahí es donde nos reconocemos como seres
humanos normales, como todo el mundo. Aprendemos a ser condescendientes y
amorosos con nosotros mismos y con los demás.

Algo que vale la pena resaltar es que este paso nos invita a
admitir nuestras equivocaciones inmediatamente, pero no a buscar equivocaciones
en donde no las hay; no nos pide que nos revolquemos en la culpa. La culpa
tóxica es uno de los sentimientos que más nos ponen a merced de los demás. Nos
lleva a dejarnos controlar y victimizar.

Este paso tampoco nos sugiere que hagamos un inventario de
equivocaciones.

Nos invita a continuar nuestro inventario personal, y éste
es el inventario de todo; de lo bueno y de lo malo.

No es saludable enfocarnos solamente en nuestros defectos,
equivocaciones y faltas. Una de las formas más sanas de construirnos es
reconociendo nuestras cualidades y fortalezas.

Eso es lo que hacemos en este paso: Admitimos y corregimos
nuestras faltas, pero al mismo tiempo potenciamos nuestras fortalezas.

En este paso reforzamos quiénes somos y hacia dónde vamos.

En este paso exploramos nuestros gustos, las actividades que
nos generan satisfacción y nuestros sueños, y enfocamos nuestros esfuerzos en
esa dirección.

Al principio de mi proceso de recuperación, cuando leía este
paso pensaba que era el paso de alcanzar la perfección. Con el tiempo me he
dado cuenta de que es el paso en el que alcanzamos la coherencia.

Al dar este paso buscamos la autorrealización personal. No
solo el dinero. Está bien recibir dinero, pero es mucho mejor cuando lo
recibimos haciendo lo que nos gusta.

Cuando enfocamos nuestros esfuerzos hacia ir a donde
queremos ir, el dinero no es el único motivador. Hay algo mucho más profundo en
nuestras razones: “Ayudar a la gente”, “amar a alguien”, “hacer felices a los
niños”, “mejorar la calidad de vida de personas discapacitadas”, “ayudar a
otros a ser mejores personas”, “devolver la salud a la gente”, “poner nuestro
granito de arena para que otros sean más felices”, “impactar positivamente las
vidas de las personas”, “trascender”, “tener una familia feliz”, “viajar por el
mundo”, “conocer personas de diferentes culturas”, etc.

Hay infinidad de motivos que, combinados con lo que a la
persona le gusta hacer, conforman un motor más poderoso que el más furioso de
los jefes, y el más generoso de los salarios.

Ya no seguiremos privándonos de hacer lo que nos gusta, para
fortalecernos infructuosamente en lo que no nos gusta o no somos talentosos.

Ya no hacemos lo de los padres del niño con talento
excepcional en los deportes, que lo castigan privándolo de jugar fútbol para
que estudie matemáticas.

Ahora sacamos al niño de matemáticas y lo llevamos a una
escuela de fútbol.

Ese talento único que nos diferencia de todos los demás,
unido a un gusto y unos sueños, que también nos diferencian de todos, nos
llevará a destacarnos en aquello en lo que somos únicos en el mundo.

Este paso nos lleva a seguir buscando la felicidad de una
forma más tranquila, y amorosa con nosotros mismos. Nos lleva a ser más
condescendientes y a gozarnos el proceso de una forma como nunca antes lo
habíamos hecho.

Este paso es el premio de autorealización, seguridad y amor
propio, que nos ha llegado después de haber hecho los pasos anteriores.

_______________________________________

Espera el próximo
sábado a las 10:00 am, Décimo Primer
Paso: “Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto
consciente con Dios como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos
dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para
cumplirla
© Alcohólicos Anónimos

Ramiro Calderón

Autor de “Un Favor Antes de Morir”

calderon.ramiro@gmail.com

https://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/

 

Directorio de
Grupos de Apoyo gratuitos o económicos para el tratamiento de adicciones
convencionales y adicciones del nuevo milenio:

https://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/directorio-grupos-de-apoyo/

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