Herramientas de recuperación de adicciones – Por Ramiro Calderón

Hasta ahora has podido leer historias… muchas historias en
las que otras personas te han contado cómo tocaron fondo con sus diferentes
comportamientos compulsivos y los regalos que han recibido de la vida al
alejarse de sus respectivas adicciones.

Sé que te habrás preguntado: “¿Cómo lo hicieron?” o “¿Por qué
otros sí pueden y yo no he podido?”.

La respuesta está en un programa de recuperación guiado y
estructurado que ellos han seguido, basado en el seguimiento de unos pasos y la
implementación de unas herramientas.

De hoy en adelante, entraremos un poco más en detalle y
hablaremos de los pormenores del programa y sus herramientas, obviamente
manteniendo la línea que hemos mantenido hasta ahora y que parte de las
experiencias personales de algunas personas que las han usado en sus procesos
individuales.

Espero que te entretengas y aprendas al mismo tiempo, pues
ese es uno de los principios pedagógicos de este camino.

 

Ramiro Calderón

Autor de “Un Favor Antes de Morir”

ramiro@ramirocalderon.com

https://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/

___________________________________

 

Todo programa de recuperación de adicciones, es un programa
de acción. Lo que se le dice a la persona en recuperación es sugerido; nada es
obligatorio. Sin embargo, los que hemos recorrido ese camino, sabemos que la
decisión de implementar las herramientas y practicarlas en nuestras realidades,
es de vida o muerte. Es como cuando se le “sugiere” a un paciente no comer nada
antes de una cirugía.

Nadie va a estar pendiente agarrarlo a garrote si no sigue
el consejo. Él tiene la libertad total de decidir si lo hace o no. Si no lo
hace, simplemente las consecuencias serán desastrosas.

Los que hemos estado inmersos en estos programas, también
sabemos que la adopción e interiorización de estas herramientas no es
instantánea.

El recién llegado comienza por una, luego por otra, y poco a
poco va profundizando en cada una de ellas y en todas al mismo tiempo. Un gran
punto a favor, es que quienes las hemos utilizado, hemos comenzado a recibir
tan rápidamente los beneficios de hacerlo, que esto retroalimenta positivamente
nuestro proceso y nuestras acciones.

Las recompensas hacen que deseemos permanecer en el programa
y profundizar en sus herramientas; a su vez, esto produce más resultados
positivos, lo que nos da más deseos de perseverar.

Los logros son pequeños, pero acumulativos llevándonos a un
progreso personal, lento, pero constante. Esto contrasta con la realidad de la
mayoría de quienes llegan buscando ayuda, que han venido sufriendo un deterioro
personal a veces lento, a veces vertiginoso. La constante ha sido la
incapacidad para revertir la tendencia hacia el deterioro.

Como decía Joaquín:

El año 1998 fue el peor de mi vida. Pensé que las cosas no podían
empeorar. Fue el año de mi quiebra económica. Todos mis negocios se fueron
derrumbando como si se tratara de un castillo de naipes.

Al final no me quedaba nada. Recuerdo que el 31 de diciembre, mientras
tomaba licor, solo quería dejar atrás ese año funesto y comenzar una nueva vida
con el nuevo año.

Pero al año siguiente perdí a mi esposa y mi hija. Pensé que era más de
lo que podría soportar. Casi me muero. Pensé en el suicidio. El 31 de
diciembre, cuando hice el balance de mi año, me reí de lo que me había sucedido
el año anterior y de haber pensado que era lo peor que me había pasado en la
vida. Un año después, el dolor de la quiebra económica, parecía un juego de
niños.

Entonces renové mis propósitos para el nuevo milenio. Pensé que el
cambio de milenio iba a marcar un punto de quiebre en mi vida. Que ahora sí las
cosas iban a cambiar.

Pero al año siguiente perdí lo único que todavía tenía a medias. Mi
dignidad y a mí mismo. Me vi caminando por las calles, haciendo cosas que nunca
me había imaginado que podría hacer, tan solo para conseguir unos centavos que
me permitieran mantener mi vicio.

Hasta que finalmente pensé que tal vez esos Narcóticos Anónimos podrían
tener razón. Tal vez mi problema con la droga me está ganando. Tal vez valdría
la pena hacer caso a sus sugerencias antes de suicidarme.

Desde ese momento he comenzado a vivir los mejores días de mi vida. He
recuperado a mis hijas, he podido ganar algo de dinero, pero los más importante,
me estoy recuperando a mí mismo y la noción de para qué estoy en este mundo.”

Hoy comenzaremos por hablar de una herramienta importante:

Asistir a las
reuniones de terapia
en forma regular.

Desde que los fundadores de Alcohólicos Anónimos, Bill y
Bob, descubrieron que al reunirse y sentir la comprensión de alguien con la
misma problemática, la obsesión y la compulsión desaparecían como por arte de
magia, esta ha sido una de las primeras herramientas que interiorizan quienes comienzan
este proceso. De allí nació la frase, bastante conocida en los grupos de
alcohólicos anónimos: “Nadie entiende mejor a un alcohólico, que otro alcohólico”.

Esta frase se puede extrapolar a la codependencia, a la
postergación compulsiva, a la adicción al sexo, a las adicciones tecnológicas y
en general, a todas las adicciones y comportamientos compulsivos.

Cualquier lugar en donde haya más de una persona trabajando sobre una adicción en particular  y dispuestos a seguir un programa de recuperación, puede llamarse reunión de grupo de apoyo o reunión de terapia.

Veamos lo que Aurora nos dice al respecto:

“Yo era una artista para dar consejos. Todo el tiempo estaba diciéndole
a la gente lo que debía hacer para arreglar su vida sentimental y me ponía
brava cuando no hacían lo que les decía que hicieran.

Era bastante dura. Recuerdo que les reclamaba a algunas amigas por no
haber echado a sus parejas infieles, o con problemas de alcohol. Les decía que
tuvieran dignidad, que no se arrastraran, que ese tipo no se merecía ni
siquiera que lo escupieran.

Les decía que ellos nunca iban a cambiar, y que ellas eran unas estúpidas
si seguían aguantando la situación… Hasta que me tocó a mí. Mi marido se fue
con otra y yo sentí ese vacío tan terrible del que hablaban mis amigas; la
ansiedad; el insomnio; los días y noches pensando obsesivamente en él; la
compulsión por llamarlo por teléfono así fuera a colgarle.

Estaba que me moría. No podía seguir mis propios consejos. Me sentía
mal conmigo misma por no poder hacer ni siquiera mediocremente lo que las
amigas a quienes había regañado habían hecho mejor que yo.

Terminé arrastrándome; lo llamé llorando a pedirle que volviera; a
decirle que lo perdonaba. Él comenzó a ponerme algunas condiciones indignantes
y yo a decirle que sí a todo.

Volvió conmigo, pero con la condición de que lo dejara irse los fines
de semana para donde su amante. Terminé aceptándole hacer un trío con una
prostituta en nuestra propia cama. Supuestamente iba a ser solo una vez, pero
luego insistía en volver a hacerlo y como yo no aceptaba, me trataba mal. Sé
que hay parejas que hacen eso de mutuo acuerdo, pero yo no quería porque no me
sentía segura de su amor; además no me gustan las mujeres y sentí que me moría
al verlo acostado con otra justo enfrente de mí, mientras me pedía que me
masturbara, Al final me dijo que yo debía tratar de quererme más a mí misma y
me volvió a dejar. Quedé más destruida que antes, pues lo que hice y acepté
para que volviera, me dejó hecha pedazos.

Yo era consciente de que debía quererme más a mí misma, pero no sabía
cómo hacerlo. No sabía por dónde comenzar. Inmediatamente me acordé de todas
las veces que les dije a mis amigas que se quisieran a sí mismas, que tuvieran
dignidad.

Cuando llegué a Codependientes Anónimos me recibieron, me
comprendieron, me mostraron cómo poder mantenerme en mi propósito, me contaron
sus experiencias y sobre todo, me dieron fortaleza y esperanza.

Siempre que uno arranca por un camino desconocido, siente miedo e inseguridad.
No sabe para dónde va ni qué le depara el futuro… pero cuando lo lleva de la
mano alguien que ya lo ha recorrido, se siente mucho más tranquilo y seguro de
los resultados que va a obtener. Eso es lo que siento con mi Coach y mi grupo
de apoyo.

 Al asistir regularmente a nuestras reuniones
de grupos de apoyo recibimos experiencia, fortaleza y esperanza. También
renovamos nuestros propósitos para con nosotros mismos y nos recordamos por qué
hemos elegido ese camino en vez de la adicción destructiva.

________________________________________

 

Espera el próximo viernes a las
11:30 am, Anonimato

Ramiro Calderón

Autor de “Un Favor Antes de Morir”

ramiro@ramirocalderon.com

https://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/

 

Directorio de
Grupos de Apoyo gratuitos o económicos para el tratamiento de adicciones
convencionales y adicciones del nuevo milenio:

https://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/directorio-grupos-de-apoyo/

Si deseas
compartir tu opinión, experiencia, fortaleza o esperanza en el manejo de alguna
adicción, siéntete libre de hacer un comentario al final de este Blog, escribiéndome
al mail: calderon.ramiro@gmail.com
o
usando el formulario de contacto anónimo enhttps://ramirocalderon.wordpress.com/coaching/

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